el hábito de tener hábitos

El libro The Power of Habits se divide en distintas lecciones, las que le permitirán al lector entender cómo los hábitos nos muestran quienes somos, cómo cambiar los malos hábitos, y cómo los hábitos que tenemos impactan nuestra vida en distintos aspectos: laboral, social, personal, entre otros.

La primera lección del texto nos dice que los hábitos operan en base a un ciclo (obvio, los hábitos son acciones que se repiten de manera cíclica) que tiene 3 pasos: una señal, una rutina y un premio. Esta secuencia opera tanto para hábitos negativos como positivos. Pero primero, ¿por qué tenemos hábitos? Porque nos ayudan a economizar neuronas y energía en nuestro diario vivir. En mi caso personal, por ejemplo, el hábito de dejar la billetera junto con las llaves encima del velador me ahorra el problema y el estrés de perder tiempo buscándolas todas las mañanas.  En este caso, la señal (lo que impulsa el hábito) es la necesidad de salir de mi casa. La rutina (acción o comportamiento) es ir al velador a buscar las llaves y la billetera y meterlas en mi bolsillo. Finalmente, el premio de este hábito es la tranquilidad de salir de mi casa con lo que considero necesario.

Sin embargo, pese a la recurrencia y a que uno esté acostumbrado a mantener sus hábitos, el autor señala que estos sí se pueden modificar cambiando únicamente la rutina, pudiendo tener efectos completamente distintos en mi vida (pero debemos tener en cuenta que mientras más internalizado esté el hábito, más difícil puede ser cambiarlos). Por ejemplo si tengo el hábito de fumar por el placer que produce o porque me calma la ansiedad, tenemos que cambiar la rutina o la actividad recurrente que hacemos para dejar de fumar. Y es en este aspecto que se debe tener mucho ojo con qué rutina estamos reemplazando el acto de fumar: Comer dulces también me calmará la ansiedad o me dará placer, sin embargo, debemos tener en cuenta que los dulces no son saludables y en lugar de contaminar mis pulmones contamine mi sistema digestivo con alimento que no necesito. Distinto sería si el hábito es salir a hacer deporte… Pero está claro que para cambiar un hábito negativo por uno positivo se necesita mucha fuerza de voluntad, ya que muchas veces estos malos hábitos son más fáciles de practicar, y lo que es peor, se pueden sumar: En lugar de dejar de fumar me puedo transformar en un fumador dulceadicto.

Pero pese a que es fácil describir como cambiar un mal hábito, cambiarlos reviste distintos niveles de dificultad. Esto, porque por un lado, los hábitos de alguna forma dicen quiénes somos, de modo que es probable que sea difícil cambiar un hábito que sea muy atingente a nuestra personalidad (“prefiero ser un gordo feliz que un flaco mala onda”, dice alguna gente). Lo que sí es común a cualquier cambio de hábito, es –habiendo reconocido la secuencia de las 3 etapas de un hábito- la creencia de que uno va a cambiar el hábito en cuestión. Esto se condice con el libro “El Secreto”, donde el autor también dice que la forma más probable de lograr un cambio o conseguir algo es a través del pleno convencimiento que el plan que trazamos haga que sí o sí ese objetivo se va a lograr.

 

Como segunda parte de esta tarea, tocó hackear el libro Hooked : How to build habit – forming products. Para mi suerte, primero hackié The Power of Habit, de modo que la revisión de How to build habit – forming products tuvo ahora mucho más sentido ¿Por qué? Porque en este texto –según entendí- se relacionan los hábitos de las personas con la creación de nuevos productos. En los siguientes párrafos daré un mayor detalle sobre qué hablará este texto.

Hooked : How to build habit – forming products define una secuencia de cuatro pasos (trigger, action, variable reward and investment) para crear –como dice el nombre del texto- productos que se formen parte de la vida diaria del usuario, es decir, hacer productos que de algún modo sean indispensables para el diario vivir de quien lo use, que no puedan vivir sin él. Similar a The Power of Habit, Trigger es la señal que activa la necesidad de hacer la acción, la que en el caso del otro libro es la rutina. De la misma manera, la recompensa (reward) es equivalente al premio del que se habló anteriormente. Sin embargo, dado que es este libro se trata de productos, la etapa diferente en este caso es la de la inversión. Este puede ser un esfuerzo físico o mental, o en el caso más esperable al tratarse de productos, es la inversión monetaria que el cliente o usuario debe hacer para poder activar la acción que se quiere realizar. Es importante tener presente los hábitos de los clientes, ya que esto nos puede generar grandes ventajas competitivas (y una mayor rentabilidad del negocio). En el caso de nuestro proyecto, la rentabilidad está determinada por la frecuencia de la repetición del hábito que estamos tratando de atacar. Esto se complementa cuando el autor menciona que el éxito de nuestro negocio significará una relación de mayor duración con el cliente, lo que fortalecerá el crecimiento del proyecto, dándonos mayor capacidad competitiva.

El texto continúa con un mayor detalle de cada una de las etapas del hábito descritas anteriormente. Aquí se dice que lo que gatilla el hábito puede estar determinado por un estímulo interno o externo. Como dice su nombre, lo externo está relacionado con el ambiente que rodea al cliente, mientras que lo interno tiene un carácter más emocional o relacionado con las memorias del individuo.

Luego detalla que la complejidad de la acción está determinada por el tiempo, dinero, aceptación, esfuerzo físico y mental, y qué tan aceptado socialmente es el comportamiento en cuestión. En nuestro caso, estos aspectos son clave: Nuestro modelo debe hacer que con mínimo esfuerzo y un gasto de dinero razonable o inferior a la competencia, nuestro cliente tenga cubierta la necesidad recurrente con la que estamos trabajando.

En cuanto a la recompensa, son interesante los distintos enfoques que el autor le da, ya que en lo personal me esperaba que se hablara únicamente de la satisfacción personal. Por un lado está la recompensa tribal, que vendría siendo el reconocimiento de nuestros similares. Luego está el del yo, que es la gratificación personal que me da hacer determinada acción (hábito). Finalmente está la recompensa tipo “caza” o “cazador”, que tiene que ver con la satisfacción por la adquisición de bienes materiales. Nosotros debemos apuntar a una satisfacción el esta última área, en combinación con una satisfacción tribal, es decir, que el usuario sea vea beneficiado, no solo el cliente (considerando que quien compra no será necesariamente el mismo que usará nuestro producto).

El estudio de todos estos comportamientos es muy importante para permitir a los desarrolladores de productos, diseñadores o innovadores a encontrar EL producto que hará posible mejorar la vida de las personas (en caso de que el producto que se está diseñando o creando apunta a curar algún “dolor”). Finalmente, el texto habla sobre la crucial etapa del testeo del producto. Digo crucial porque el éxito o fracaso del producto que estamos tratando de insertar en el mercado puede estar determinado por el tipo de usuario al que uno se los presenta, es decir, podemos tener un producto muy bueno que fracase porque se lo presentamos al segmento equivocado. Esto evidencia la importancia de manejar datos sobre el comportamiento del segmento al que estamos apuntando.

Matías Sánchez

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s